981 Heritage

Artistas

Trust

Trust

Emergiendo de una densa nube de humo y sintes, «TRST», el debut discográfico de los canadienses TRUST es un compendio de resplandeciente electro gótico y oscuro a partes iguales, una gema volcánica ennegrecida a base de frágiles anhelos y melodrama sexual que cautivó a público y prensa en 2012 y que juega en la misma liga que Depeche Mode, Crystal Castles o Austra. Medios como The Guardian, NME o Loud and Quiet alabaron su mezcla de malicia y misterio mientras su enigmático líder R. Alfons acumulaba sold out tras sold out en sus giras por Reino Unido y la Europa continental.

Con su última visita a Madrid aún en la memoria de los que asistieron al concierto, llega «Joyland», la continuación de su aclamado «TRST». Donde el debut marcaba claramente las bases del oscuro psicodrama característico de Alfons, el nuevo material se aventura en nuevas y variadas direcciones.

Opale

Opale

El ópalo es el único mineral capaz de reflejar todos los colores de la naturaleza. Es duro, pero quebradizo, como las canciones de Rocío Ortiz y Sophia Hamadi. Opale hacen composiciones inspiradas en el shoegaze y, como la ambigua gema, sus canciones aúnan la oscuridad con sintes cristalinos y voces suaves. A pesar de que llevan poco más de un año ya han girado por EEUU, Canadá, y acompañando a Austra en su gira Europea. 

Swans

swans

SWANS ya eran una fuerza que desafiaba toda naturaleza musical en los 80, basta con escuchar FILTH (83) o COP (84) para comprobarlo. Desde su vuelta en activo son, además de uno de los grupos que proporcionan uno de los espectáculos en directo más contundentes del mundo, auténticos clásicos que se conjugan en presente. Su anterior trabajo THE SEER copó todas las listas de mejor disco del año. Ahora, con su nuevo trabajo TO BE KIND (MUTE, 2014) -otras dos horas de tormenta perfecta marca Michael Gira- revalidan título y vuelven dispuestos a revitalizar un aquelarre que hay que haber visto como mínimo una vez en la vida. Dentro de 20 años, todavía recordaremos a estos SWANS...

Tinariwen

tinariwen

Tinariwen son una de las mejores bandas del siglo XXI en explotar la guitarra como instrumento. Habrían sido los favoritos de Hendrix, pero a cambio lo son de Robert Plant o Flea, entre otros. Damon Albarn los sitúa entre los mejores músicos del mundo y Thom Yorke asegura haber copiado sus riffs de guitarra. Han recibido elogios de U2, Brian Eno o Tom Waits y han colaborado con Robert Plant y Herbie Hancock. La banda surgió en 1982, con las rebeliones tuaregs de finales de los 70. El grupo forjó su hipnótico estilo en el exilio argelino y libio entre la música tradicional, el pop norteafricano (chaabi, rai) y distintas variantes del rock occidental, inventando matices nuevos para la guitarra eléctrica. Su nuevo disco, Emmaar, fue grabado cerca de Joshua Tree, en el sur de California, debido a los problemas políticos y la difícil situación que sigue viviendo el norte de Malí. En él han colaborado el guitarrista de Red Hot Chilli Peppers, Josh Klinghoffer (ya sabíamos que Flea es fan del grupo desde hace tiempo…), el multi-instrumentista Fats Kaplin (pedal Steel, mandolina, guitarra, violin…), sideman habitual de Jack White, Saul Williams y el guitarrista Matt Sweeney. Un elenco de lujo para un trabajo que cristaliza la esencia del Stone rock y el assouf (la nostalgia) de los tuaregs. Blues del desierto, rock subsahariano, alma bereber... Entre canciones de lucha y cantos de esperanza, TINARIWEN continúan renovando la cultura tuareg.

Pere Ubu

pere

Pere Ubu es uno de los mejores ejemplos de integridad artística que ha dado la historia del rock. Fundados en 1975, y con la figura reverencial de David Thomas como faro y única constante, los de Cleveland lo dejan claro desde el lema que preside su enciclopédica web: Ars longa, spectatores fugaces (el arte perdura, el público viene y va). Toda una declaración de intenciones que viene rigiendo su monumental carrera, y que explica la desprejuiciada apertura estilística de un discurso que, aunque aceptaría infinitas etiquetas, podemos resumir como art punk rock o, de manera más justa, rock a la Pere Ubu. Ese perfil de outsiders natos les ha privado del éxito comercial, al tiempo que les granjeaba un papel de culto que hace enmudecer al de otras divinidades underground coetáneas como Swans, The Residents, Red Krayola (el propio Mayo Thompson formó parte de Pere Ubu), o Faust. Aunque sus directos son conocidos por su demoledora intensidad, David Thomas y los suyos no se han prodigado en nuestros escenarios, así que marquen en rojo el 29 de noviembre.

Austra

Opale

Trío canadiense con base en Toronto (que en directo amplia su formación, hasta doblarla) liderado por la carismática Katie Stelmanis, poseedora de una llamativa voz dramática. De formación clásica y operística, Katie está lista para admitir y asumir cualquier adhesivo del tipo “la nueva Kate Bush”. Antes de este proyecto Stelmanis facturaba en solitario un pop arty y sintético, tenso. Con Austra mantiene su instinto teatral y su querencia por lo sintético, pero haciendo música más cálida y confortable. Puede etiquetarse como electro gótico que bebe de la new wave británica de principios de los 80 (facción Japan, Soft Cell). Por mucho que en su ADN haya mucho de Giorgio Moroder no hablamos de música de baile, ya que sus riffs no golpean ni se ondulan, sino que fluyen y envuelven. Mientras suenan, Stelmanis no canta por encima de la música, prefiere que su voz se exprese mezclada con la trama instrumental. Son las suyas canciones que apelan al “clubber” oscuro que llevamos dentro, al fan de Depeche Mode y al “groove” a lo Studio 54. Quien dude si han sabido traer todo eso al presente solo ha de escuchar su primer álbum, “Feel It Break”, publicado en 2011 en el sello Domino. “Olympia”, su sucesor, publicado en verano de 2013, está producido por Mike Haliechuk (miembro de Fucked Up) y Damian Taylor (este, las partes vocales), más épico y doblando la apuesta para alcanzar el gran pop crossover.

Blue Hawaii

Blue Hawaii

En 2010, Raphaelle tandell-Preston y Alexander Cowan, canadienses y pareja, publicaron el EP “Blooming Summer”, ocho canciones de electro-pop playero que sacaban la inspiración de un viaje de dos meses que ambos se habían pegado por Centroamérica ese año. Una exploración también, en las letras, sobre los interrogantes que se abren con cada nueva relación. Pero más ocupados en liderar su otro proyecto musical, el grupo de orientación más guitarrera Braids, aparcaron Blue Hawaii durante un tiempo. En marzo de 2013 ese parón llegó a su fin con la publicación de su primer largo, “Untogether”, una especie de tratado sobre la desconexión y la alienación surgido de ver cómo se desperdigaba la escena DIY de Montreal de la que provenían. Pop post-moderno de y para una generación que creció obsesionada con la música de baile, con fijación por el lado oscuro e impersonal de la electrónica, llamando a la frialdad y la soledad a través de sus once composiciones con voces distorsionadas y arreglos espinosos.

Maxixe

Maxixe

Dúo electrónico londinense formado por el productor y batería Marc Pell (Micachu & The Shapes) y el cantante e instrumentista Darren Bancroft (We Have Band). El proyecto empezó a germinar cuando Pell hizo de batería en una gira de We Have Band. Lo que empezó siendo un divertimento, con la voz de Bancroft surfeando los ritmos que lanzaba Pell, ha ido evolucionando y cogiendo pulso y definición con los meses. Su primer álbum, “Ice On The Belly”, que salió a finales de 2013, experimenta con los beats hasta crear inesperados encuentros posibles (“Pass It Down” suena a The Happy Mondays meets Kraftwerk en los 90) y urgencias casi tribales (“Magnets”), con una producción que aporta a todos los cortes un sutil filo industrial, brillo metálico y rebaba urbana.

Wye Oak

Wye Oak

Uno de los discos que conmocionó al planeta indie en 2011 fue “Civilian”, tercer trabajo del dúo estadounidense Wye Oak, formado por Andy Stack (batería, teclados, coros) y Jenn Wasner (voz, guitarra). Nacieron a mediados de 2006 (al principio se hacían llamar Monarch) y desde entonces reivindican un sonido urbano, onírico y ruidoso a partes iguales, a medio camino entre los extintos The Dutchess & The Duke, y su seductora dejadez en la exploración de las relaciones, y el primitivismo experimental de Califone. Amparados por el sello Merge, que los fichó en 2008, cuando solo tenían en la calle su disco de debut, “If Children” (2007) reeditado también por Merge antes de poner en la calle su segundo trabajo, “The Knot” (2009), habían ido escalando posiciones en las listas de lo emergente hasta llegar a lo más alto con el citado “Civilians”, álbum de extraña belleza donde todo parece recordar a algo pero sin quedar eclipsado por esas fuentes. Este abril ha salido su cuarto larga duración, “Shriek”. Se trata de un disco de reinvención, sin guitarra, al que ya muchos de los grandes medios lo sitúan como el mejor hasta la fecha… A.V. Club (9), NME (8), Uncut (8), Loud & Quiet (8), Under The Radar (8), Line Of Best Fit (8,5)…

Daniel Van Lion

Daniel Van Lion

Daniel Van Lion es un claro ejemplo de filosofía DIY. Sus inicios se remontan a 2012, cuando Daniel Mesa consigue atraer la atención de medios nacionales e internacionales con su mixtape "Day Two", siendo comparado con artistas como Boards of Canada, Pantha Du Prince, Autechre, Apparat o Ulrich Schnauss. Desde ese momento, el artista gaditano afincado en Madrid ha girado sin parar por nuestra geografía, siendo en 2013 una de las piezas claves del puzzle Valle Eléctrico, plataforma 'clubbing' con la que participó en el vinilo "Pelea de Gatos" junto a los daneses Battlekat, entre otros. Su puesta en escena sorprende no solo por la atmósfera que generan sus canciones en directo, sino también por el uso de técnicas como el videomapping o el cut up a tiempo real, sumergiendo al espectador en una suerte de viaje hipnótico en algún lugar entre el bosque y la urbe. En "Introduction to a Natural Era", su primer EP oficial, publicado con su propio sello Meow Meow (microlabel a caballo entre Madrid y Berlín), Daniel Van Lion sigue fiel al sonido que lo caracteriza: synthpop, electrónica envolvente y mucho IDM, todo ello acompañado por elementos sonoros que aluden a la vida salvaje.
En su paso por el 981Heritage , Daniel Van Lion tocará los temas de su nuevo EP "Introduction to a Natural Era" (2014) y desvelará algunos de los tracks del nuevo material que lanzará a lo largo de este otoño.

Wild Beasts

Wild Beasts

Nada más sacar su primer single, en 2006, ya fueron fichados por Domino Records. Directos a una de las más prestigiosas del indie. Buen ojo el del sello: al año siguiente ya aparecían en la lista de las diez bandas que, según 'New Musical Express', estaban destinadas a ser las siguientes en copar titulares y premios. Y así ha sido. En 2008 llegó el LP de debut, “Limbo, Pato” (2008), para abrir el apetito de los medios y arquear las primeras cejas. Luego el empujón definitivo, con “Two Dancers” (2009), el que dejó a esos medios y esas cejas rendidos ante la exuberancia de su dramatismo, liderado por la voz de Hayden Thorpe. Cayeron críticas con muchas estrellas, también alguna nominación a los Mercuy Prize y se confirmó el triunfo de una apuesta valiente, excéntrica y ambiciosa por el rock británico de pura raza. En este caso, uno en el que confluyen los gustos del seguidor de Orange Juice y los del de The Smiths. Uno en el que también se encuentran aristocracia y anarquía. En mayo de 2011 publicaron su tercer álbum, “Smother”, con su gusto por la belleza atemporal expresándose de forma más concisa y directa. Con más desnudez en los arreglos y nocturnidad en el tono. El cuarto paso lo han dado con "Present Tense", este febrero, el más completo de todos, un disco que ríe y que llora, que se detesta a sí mismo y al siguiente segundo se adora. Que ha sido descrito como pop afilado, con carga pollítica, brutalmente honesto, un tratado de once canciones exigentes, sin el barniz de la superficialidad, en las que Billy Bragg y lo mejor de The xx se llegan a dar la mano. Ese momento y ese sonido.

Forest Swords

Forest Swords

El gestor de este proyecto es el británico Matthew Barnes, de Wirral (localidad cercana a Liverpool), que entrelaza ritmos inspirados en el hip hop, sampleados atmosféricos y guitarras oníricas. Que evoca lo ancestral a través de lo moderno. Hay muchos más productores de habitación ahora que en 2010, cuando el llamado “witch-house” (house de hechiceros / embrujado, si nos ponemos literales) empezó a sacar la cabeza y se convirtió en uno de los géneros hipsters por excelencia. Fue aquel, también, el año en que salió su EP “Dagger Paths” -”la joya oculta de 2010”, para The Guardian-. Antes publicó, en 2009, otro EP autoeditado y dos singles (en casete). Luego llegó su primer álbum, “Engravings” (2013), que lo catapultó a lo alto del “bedroom sound”. Un nuevo trip-hop, profundo y reconocible: con drones perturbadores, guitarras complejas (que llegan del post-punk), un bajo abisal, percusiones que vapulean. Y todo eso combinado con voces brumosas. Posiblemente, la mejor réplica a esas muescas urbanas tan desoladoras de Burial.

Peaking Lights

Peaking Lights

Dúo de marido-esposa (él, Aaron Coyes, constructor de sintetizadores; ella, Indra Dunis, batería y cantante, que había militado en Dinasty y en Numbers) que empezó su andadura en 2008, tras coincidir ambos en la banda Rahdunes. A partir de ahí, y con un sonido que procesaba cajas de ritmos, órgano Hammond, guitarra y un bajo de grooves anchos, fueron crearon mantras de mentalidad lo-fi, con el dub, el krautock y el pop psicodélico haciéndose ovillos y nubes de humo, reptando o, a veces, alborotándose un poco, pero nunca en exceso, sin disgregarse demasiado ni dejar de sonar como un paisaje de gelatina. Con la base de operaciones en Wisconsin, dieron su primer paso con el autoeditado “Clearvoiant” (2008), al que siguieron, ya con discográfica detrás, “Imaginary Falcons” (2009) y “936” (2011). Una tripleta donde el amateurismo voluntario era un rasgo distintivo, si bien el último de los tres portaba mayor meditación. Se confirmó esa sensación al publicarse “Lucifer” (2012) -que a finales de ese año dio lugar a “Lucifer In Dub”-, cuyos ocho cortes están más producidos, ya con ojo profesional, y se acercan al dub digital de mediados de los 80, y no tanto a las variaciones del catálogo de King Tubby que habían despachado hasta entonces. Con el inminente "Cosmic Logic", que se publicará a principios de octubre, se prsentan listos para entrar en la lista de descubrimientos a retener de cualquier fan de Massive Attack, Boards Of Canada o The Orb.